CRÓNICAS DE VIAJE DE CLARENCE FISK
LA HERENCIA ARQUITECTÓNICA DE LA INMIGRACIÓN ALEMANA EN LA CIUDAD DE VALDIVIA
El 5 de
abril de 2004 aprovechando los viajes auspiciados por el gobierno de Chile
visitamos la zona de Valdivia, Pucón y Villarrica con un grupo de la tercera
edad. Fue una experiencia muy buena pues hicimos un montón de amigos de nuestra
edad que tienen gustos muy similares a los nuestros. Ahora los tenemos entre
nuestros amigos con quienes compartimos celebración de cumpleaños, cenas, y otras
visitas como ser cuando “Manuelito” Martínez nos enseñara a bailar cueca para
el 18 de septiembre pasado. En este viaje hicimos un tour distinto cada día de
nuestra estadía en el área; fuimos a la Isla
Huapi, al Santuario de la Naturaleza en el Río Cruces, la Península de
San Ramón, las Islas de Mancera y paseos al Lago Ranco, Pucón, el Lago Caburga,
Los Ojos del Caburga y las Termas de San Luis.
Este
paseo incluyó un a vuelta muy rápida para darnos a conocer los lugares más
interesantes de la ciudad. Nos llevaron a lo largo de la Avenida General Pedro
Lagos donde se encuentran las antiguas casas construidas por los colonos
alemanes que vinieron a esta zona a mediados del siglo XIX, además de la zona
devastada por el terremoto (grado 9,5) de 1960. Me prepuse hacer un recorrido a
pie de esta zona para fotografiar y tomar notas de las antiguas casonas de los
colonos alemanes que se encuentran a ambos costados de la Avenida General Pedro
Lagos.
La
inmigración alemana a la zona de Valdivia se inició en 1850, los colonos que
llegaron a esta área eran industriales y no se dedicaron a la agricultura
debido a que no había tierras fiscales vacantes para la agricultura. Los
colonos agricultores se establecieron en el área del Lago Llanquihue (Puerto
Varas, Puerto Montt y Osorno). En Valdivia encontramos las fabricas de calzado,
curtiembres, las primeras cervecerías, destilerías, astilleros y la industria
de la chocolatería herencia de estos colonos alemanes. Además llegaron los
artesanos alemanes que construyeron sus casonas siguiendo el estilo de su país
natal. Muchos se establecieron en la ciudad de Valdivia donde construyeron
grandes mansiones. Hoy en día muchas de estas se encuentran en muy mal estado,
otras han sido adquiridas por la Universidad Austral que las ha restaurado, o
las ha comprado para protegerlas de la destrucción y demolición. Muchas han
sido declaradas monumentos nacionales. Este es mi relato de lo que pueden
encontrar en un paseo de una hora. A principios del siglo pasado pasear por
Valdivia habría remontado al turista a un pueblo alemán, todo era alemán el
idioma, la gastronomía , y hasta la manera de vestir.
Saliendo
del Hotel Pedro de Valdivia se baja hacia la Avenida Yungay y que luego se
prologa a la Avenida General Pedro Lagos y que recorren la ciudad paralela al
Río Valdivia. Nos encontramos con el Mercado y Muelle Fluvial de donde salen las lanchas en los paseos
fluviales hacia las distintas regiones de la “Cuidad de Los 17 Ríos”, este es
el antiguo Muelle Schuster.

Esta
foto, tomada desde la Isla Tejas, aparece en todas las postales de Valdivia. Al
frente del muelle está la Isla Tejas y cruzando el puente se puede visitar la
antigua casona de la familia Anwandter, hoy alberga el Museo Histórico y
Antropológico Maurice Van de Maelle, y más allá están las Cervecerías Kunstmann
donde además de degustar diferentes tipos de las primeras cervezas se visita el museo donde se guardan
reliquias de esta industria alemana, las primeras cervecerías del sur de Chile.
Antes de proceder por la Avenida Yungay he recorrido la Plaza de La República y
en la esquina de las calles Camilo Henríquez con Maipú está el Club de la
Unión, que fue fundado por los colonos alemanes, en ese entonces se llamaba
“Club Alemán”. En la plaza está esta bella pérgola que ha sido recientemente
restaurada, además de unos faroles de bases de fierro fundido El Club de la
Unión es un edificio hermoso, de tres pisos, pintado blanco, lleno de frisos,
adornos y molduras, tiene 16 ventanales de medio punto en el segundo y tercer
piso. Fue fundado en 1853 por las
colonias alemanas y españolas residentes en la ciudad.

Pude
recorrer sus salones; allí me he encontrado una colección de fotografía que nos
relata la historia de los últimos 100 años de la ciudad (fotos del terremoto y maremoto de
1960, las inundaciones, incendios y el
llamado “riñihuazo de 1960”).

Detrás de
la Catedral por la calle Maipú se
encuentra un edificio que antiguamente era el Hotel Schuster. Hoy hay un
negocio “La Casa del Menaje”. Es un hermoso edificio de tres pisos con ventanas
de medio punto en el tercer piso y dobles en el segundo; se caracteriza por
tener su frontis principal en la esquina. Ha sido recientemente restaurado.
Esto realmente es una alegría pues desde hace unos años los valdivianos han visto
como se han demolido tantas casas típicas de la ciudad. Hay todo un movimiento
para proteger las sesenta o setenta casonas de esta área típica. Los balcones
balaustrados tienen unos soportes decorados con sobre relieves de una cabeza de
león y decoraciones de flores.

Volviendo
hacia el Mercado, en la esquina de las calles Maipú y Arturo Prat está este
edificio que se encontraba cerrado durante mi visita. En su primer piso se han
instalado un negocio de una ferretería, antiguamente podría haber albergado uno
de los industriales alemanes. Es una casona de tres pisos con ventanas de medio
punto, balcones con barandas, está pintada de amarillo y tiene frisos y
molduras típicas del estilo alemán. La mayor parte de las casa alemanas fueron
construidas de madera, sin embargo estas son de ladrillo cocido y luego
estucadas (¿?). Las primeras construcciones alemanas se caracterizaban por su
amplio volumen con piezas de cielos de hasta tres metros, algunas con hasta 20
habitaciones. Todas muy decoradas a la manera barroca, con galerías vidriadas,
corredores, y amplia escalinatas.
Nótese la cúpula que ha sido recubierta de latón estampado y luego
pintada negro.
He vuelto
hacia la calle Yungay y en la esquina
con Maipú se encuentra el antiguo Hotel Alemán, que funcionó como tal hasta
recientemente. Es un bello edificio de tres pisos con su fachada recubierta con
latón estampado asemejando tejuelas. Ha sido pintado de un gris verdoso. Tiene
ventanales inmensos con marcos de madera de alerce labrados y tallados y luego
barnizadas para destacar la veta tan hermosa de la madera. Sus puertas han sido
talladas y en los pisos superiores tiene barandas de fierro forjado en sus
balcones.

En Yungay
# 733 esquina de la calle Lautaro encontramos esta bella casona alemana. Se
trata de la Casa Martens Hoffmann que data de 1888. En 1993 fue completamente
restaurada, y en sus 20 habitaciones ahora encontramos el Centro Cultural El
Austral. Tiene una amplia entrada
vidriada.
A un
costado del Centro Cultural encontramos en Yungay # 735 la antigua casa Kaheni.
Muchos de estos antiguos edificios han sido transformados en restaurantes,
hoteles, instituciones, etc. y así han podido salvarse del abandono y
deterioro. Han debido soportar el efecto de los terremotos, especialmente el de
1960 con las inundaciones del “riñuihuazo”, además de incendios y ataques de
termitas. Este edificio es hoy el Restaurante-bar “La Calesa”.
Al frente
en Yungay # 744 encontramos esta casa amarilla y café con cuatro columnas de
madera; se trata de la antigua casa Burkin. El frontis está recubierto de latón
pintado, tiene dos altillos, uno a cada lado
del techo dándole al edificio una cierta simetría a no ser por la puerta
principal que está a la izquierda de los ventanales del porche de entrada.
La Calle
Yungay al llegar a San Carlos se prolonga y se transforma en la Avenida General
Pedro Lagos;. Esta zona ha sido declarada Zona Típica; en el # 800 en la
esquina con Yerbas Buenas se encuentra el Centro de la Dirección de Extensión
de la Universidad Austral, es la antigua Casa Luis Oyarzún, anteriormente fue
la Casa Hoffmann-Deppe. Es una casona con una fachada recubierta de latón
estampado y su entrada principal tiene unas bellas puertas de madera con
vidriería biselada.
En la
esquina opuesta encontramos los restos de las fortificaciones de la ciudad, se
trata del Torreón Los Canelos, son los últimos vestigios que quedan de las
murallas que rodeaban la ciudad. En él hay una placa recordatoria que nos
traslada al tiempo de la colonia española: “Construida por Su Majestad y
restaurada por Don Ambrosio O`Higgins en el siglo XVIII, defendió la entrada de
la ciudad de los corsarios y de los aborígenes que quisieron atacarla. Es un
mudo testigo de un glorioso pasado que exige para Valdivia un destino inmortal”.
Frente al
Torreón en Pedro Lagos # 809 se encuentra la antigua Casona Hoffmann. Esta
casona está alejada de la calle y emplazada sobre una colina, está rodeada de
jardines llena de árboles muy grandes.

En el #
905 está el Restaurante La Casona. Esta es una casa muy grande con muchas
habitaciones . Además tiene una reja de fierro forjado.
Seguimos
caminado rápidamente pues tendré que volver al Hotel Pedro de Valdivia para
salir en nuestra excursión del día a la Península de San Ramón. En Pedro Lagos
# 911 está la facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral. En
su fachada encontramos frisos y molduras de madera pintados blanco. Tiene una
gran puerta de madera a la que se llega por una escalinata. A un costado tiene
un ventanal en arco (bow window) y un pequeño altillo con techo piramidal; está
recubierta de latón pintado como
las otras
casonas de esta área típica.
Más al
sur en el # 975 encontramos esta casona de grandes alerones y reja forjada, es
una construcción de ladrillo pintada amarilla. Es una bella casa que ha sido
completamente restaurada. Esta podría tratarse de la antigua casona
Lopetegui-Mena o la Von Stillfried, habría que hacer una investigación más
profunda para desentrañar su historia.
Este
edificio hoy alberga la escuela básica de Chile “Colegio Alonso de Ercilla”,
está ubicada en la esquina de Pedro Lagos (# 880) con Riquelme
En la
esquina opuesta me encuentro con el Hotel Buen Aire, la numeración salta al #
1036. Se trata de una casona de dos pisos, con seis columnas, y escalera a “dos
aguas”. Es una casona que ha sido restaurada, es muy bella con su porche de
entrada con las columnas y cinco arcos de medio punto. En el segundo piso hay
un balcón con techo triangular, es una
estructura totalmente simétrica.
Pedro
Lagos # 1080 es una casa pequeña de un sólo piso, se asemeja a una media agua
con su techo pintado de zinc verde. Es un contraste con las otras casonas de
esta avenida. En el # 1107 se encuentra la antigua casona Werkmeister, y hoy
alberga el Conservatorio de Música de la Universidad Austral.

Esta
casona de dos pisos con su gran entrada de doble escalinata en forma circular
que abrazan la entrada. Tiene una bella reja forjada. Ha sido ocupada por el
Conservatorio de Música de la Universidad Austral; que ha sido instrumental en
la conservación y restauración de este patrimonio cultural de la ciudad de
Valdivia.
Ese día
oía como un estudiante de piano tocaba una sonata de Mozart, me trasladé de
inmediato a otra época.
Al llegar
al # 1190 en la parte de atrás de los jardines se encuentra el Hotel Jardín del
Rey en lo que fue la antigua casona Hoffmann Huber. Está rodeada de jardines
con unas araucarias y unos cipreses muy bellos; tiene adornos de jarrones con
flores en su entrada. Este edificio es totalmente simétrico y tiene un bello
porche de dos columnas en su segundo piso.
Al frente
estaría la antigua casona Conmentz Hoffmann. Tiene dos torreones laterales con
techo muy esbeltas a dos aguas, estas van unidas
por una estructura más baja de dos pisos con
terrazas balconadas y grandes ventanales
centrales.
Hoy alberga el Centro de Información de la Universidad Austral.
Estoy
llegando casi al final de mi paseo es hora de que me vuelva al grupo de
excursión. En el # 1350 encontramos esta casona de dos piso y un altillo. Tiene
un techo de calamina zincada de color rojo y un porche cerrado con ventanales
en el primer piso.
Aquí les
presento fotos de las últimas casonas en mi recorrido, corresponde la las de
Pedro Lagos # 1452 al 1470.



Finalmente
esta última que está en el # 1497 de la Avenida Pedro Lagos y que hoy alberga
un Pensión de Estudiantes. Es una casona de color rojo ocre y se trataría de la
antigua casona Behrens
Hay
muchas organizaciones en Valdivia y el resto del país que luchan por el
resguardo de nuestro patrimonio cultural. Que esta crónica sea una gota más en
esta campaña. Les contaba al inicio de mi crónica, la importancia de la
inmigración alemana en el siglo XIX a esta zona, su legado lo vemos en todas
partes en el sur de Chile. Este legado se vio afecto por las dos guerras
mundiales en Europa y luego por el terremoto de 1960 e inundaciones. Los
antiguos habitantes, descendientes de esos colonos no fueron capaces de
mantener estas antiguas casonas y se fueron a vivir a otros barrios más
modernos, ahora son las instituciones como les he mencionado, las que se
encargan de su conservación y velan por que se legisle su protección.
Vengan a
Valdivia y no sólo recorran esta área típica sino los paseos fluviales que nos ofrece
la Ciudad de los 17 Ríos.
Clarence
Fisk Godoy,
Santiago,
15 de
Diciembre de 2004